La terrible experiencia de un cerrajero de Guadalajara

La semana pasada recibí una llamada para atender un servicio de apertura de auto, el cual atendimos en los siguientes treinta minutos, como usualmente lo hacemos. Nuestro cliente se encontraba justo afuera de un hospital privado de la ciudad de Guadalajara. Cuando llegamos, un hombre que parecía nervioso nos confirmó que él era el que nesecitaba el servicio. ¿Cómo no iba a estar nervioso si acababa de ser padre de una hermosa bebé? El problema al que nos enfrentaríamos sería abrir la cajuela del auto, un JETTA de reciente modelo, porque por los nervios y emoción el nuevo papá olvidó las llaves en la cajuela, y aunque el auto estaba abierto la cajuela no se puede abrir sin las llaves. Estos carros, en la puerta del lado del chofer, tienen una cerradura que bloquea el sistema electrónico.

Empezamos por abrir la cerradura de la cajuela, pero no tuvimos éxito porque estaban pegadas las teclas del mecanismo. Esto pasa en esta clase de autos porque el mecanismo esta hecho de antimonio y cuando no se usa la cerradura por mucho tiempo (situación frecuente porque los dueños usan, por lo general, el control de la llave para abrir la cajuela), se pega. Optamos por intentar abrir la cerradura que esta en la puerta del conductor, pero al parecer los cables del interruptor estaban desconectados y no pudimos abrir. Entonces decidimos abrir las dos cerraduras de los asientos traseros que dan acceso a la cajuela.

Terrible accidente mientras cerrajero ayuda a su cliente.

Es aquí cuando, para todos los que estábamos presentes, sucedió lo impensable. Después de abrir las dos cerraduras con éxito, le pedí al nuevo papá que sacara a su bebé del auto que en esos momentos se encontraba en su portabebés en la parte trasera. Necesitábamos reclinar los asientos para poder extraer las llaves de la cajuela y la pequeña nos estorbaba.

La verdad es que no puedo decir con exactitud como pasó todo esto, porque fue muy rápido. Lo que sucedió fue que en el momento en que el nuevo y nervioso padre tomó a la bebé, esta se le resbaló de las manos, cayendo al suelo. No podíamos creer lo que estaba sucediendo. La nueva mamá, como era de esperarse se vio afectadísima e inmediatamente sufrió un ataque nervioso y se desplomó al suelo. El papá levantó a la bebé y nosotros le ayudamos a envolverla con una mantita. Angustiadísimo le dije: ¡Corre, lleva la niña al hospital!

Verdaderamente todo esto me afectó mucho pues pense lo peor. Mientras tanto, nos quedamos con una muchacha y un joven, al parecer hermanos de la mamá, para auxiliarla porque estaba completamente en un estado de choque.

Con nerviosismo esperábamos noticias de la bebé, pero como suele suceder en estos casos, el tiempo pasa tan lentamente que parece una eternidad. Un tiempo después salió el papa y se llevó a la mamá al interior del hospital. No pudimos enterarnos del estado de la bebé. Nosotros nos quedamos para terminar el trabajo y hacer las llaves necesarias. Como a los cinco minutos los padres regresaron con la buena noticia de que la infante estaba perfectamente bien y que solo había sido un fuerte susto para todos.

¿Qué se puede aprender de esta impactante experiencia? Que el mantenimiento de las cerraduras es importante. En el caso de estos nuevos padres un buen mantenimiento pudo haber evitado un gran susto. Cerrajería Vazquez de Guadalajara te recomienda que le des uso a todas las cerraduras de tu auto, por lo menos una vez por semana para que te asegures de que están funcionando correctamente y si no es así nos ponemos a tus ordenes para ayudarte a que funcionen bien.